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martes, 28 de febrero de 2012

PROFETISMO ECLESIAL


La Iglesia tiene obligación de poner de relieve ese aspecto integral de la evangelización (la defensa de los derechos humanos), primero con la constante revisión de su propia vida y, luego, con el anuncio fiel de la denuncia profética… (Puebla, 338)

POLÍTICA


Deben distinguirse dos conceptos de política y de compromiso político: primero, la política en su sentido más amplio que mira al bien común, tanto en lo nacional como en o internacional. Le corresponde precisar los valores de toda comunidad (la concordia interior y la seguridad exterior), conciliando la igualdad con la libertad, la austeridad pública con la legítima autonomía y participación de las personas y grupos, la soberanía nacional con la convivencia y solidaridad internacional. Puebla, 521)

lunes, 27 de febrero de 2012

POBRES


Cristo nuestro Salvador, no sólo amó a los pobres, sino que “siendo rico se hizo pobre”, vivió en la pobreza, centró su misión en el anuncio a los pobres de su liberación y fundó su Iglesia como signo de esa pobreza entre los hombres. (Medellín, 14, 7).

La situación de extrema pobreza generalizada, adquiere en la vida real rostros muy concretos en los que deberíamos reconocer los rasgos sufrientes de Cristo, el Señor, que nos cuestiona e interpela: rostros de niños, golpeados por la pobreza antes de nacer…; rostros de jóvenes, desorientados…, frustrados…; rostros de indígenas y con frecuencia afroamericanos, que viviendo marginados y en situaciones infrahumanas, pueden ser considerados los más pobres entre los pobres; rostros de campesinos, que como grupo social viven relegados…; rostros de obreros frecuentemente mal retribuidos…; rostros de subempleados y desempleados…; rostros de marginados y hacinados urbanos…; rostros de ancianos… (Puebla, núm. 31 a 39)

Los pobres y los jóvenes, constituyen la riqueza y la esperanza de la Iglesia y su evangelización es, por tanto, prioritaria. (Puebla, 1132)

La evangelización de los pobres, fue para Jesús uno de los signos mesiánicos y será también para nosotros, signo de autenticidad evangélica. (Puebla, 1130)

Por esta sola razón, los pobres merecen una atención preferencial. Los pobres son los primeros destinatarios de la misión y su evangelización es por excelencia señal y prueba de la misión de Jesús. (Puebla, 1142)

Afirmamos la necesidad de conversión de toda la Iglesia para una OPCIÓN PREFERENCIAL POR LOS POBRES, con miras a su liberación integral. (Puebla, 1134)

domingo, 26 de febrero de 2012

PECADO SOCIAL


Vemos, a la luz de la Fe, como un escándalo y una contradicción con el ser cristiano, la creciente brecha entre ricos y pobres. El lujo de unos pocos se convierte en insulto contra la miseria de las grandes masas. Esto es contrario al plan del Creador y al honor que se le debe. En esta angustia y dolor, la Iglesia discierne una situación de pecado social, de gravedad tanto mayor por darse  en países que se llaman católicos y que tienen capacidad de cambiar… (Puebla, 28)




El egoísmo y el afán de dominar al prójimo son testaciones permanentes del hombre. Se hace por ello necesario un discernimiento, cada vez más afinado, de la realidad para poder conocer desde su mismo origen las situaciones de injusticia e instaurar progresivamente una justicia siempre menos imperfecta. (Octogésima Adveniens, 15)


PAZ


La PAZ es, ante todo, obra de la JUSTICIA. Supone y exige la instauración de un orden justo en el que los seres humanos puedan realizarse como personas, en donde su dignidad sea respetada, sus legítimas aspiraciones satisfechas, su acceso a la verdad reconocido, su libertad personal garantizada. Un orden en el que los hombres no sean objetos, sino agentes de su propia historia. (Medellín, 2, 14)

La paz sólo se obtiene creando un orden nuevo que “comporta una justicia perfecta entre los hombres” (P.P. 76). En este sentido, el desarrollo integral del hombre, el paso de condiciones menos humanas a condiciones más humanas, es el nombre nuevo de la paz. (Medellín, 2, 14)

La paz, en segundo lugar, es un quehacer permanente. La paz no se encuentra, se construye. El cristiano es un artesano de la paz. (Medellín, 2, 14)

Nadie se sorprenderá si reafirmamos con fuerza nuestra fe en la fecundidad de la paz. Ese es nuestro ideal cristiano. La violencia no es ni cristiana ni evangélica. El cristiano es pacífico y no se ruboriza de ello. No es simplemente pacifista, porque es capaz de combatir. (Medellín, 2, 15)

Si el cristiano cree en la fecundidad de la paz para llegar a la justicia, cree también que la justicia es una condición ineludible para la paz. (Medellín, Paz, 16)

sábado, 25 de febrero de 2012

PASTORAL


La opción preferencial por los pobres, tiene como objetivo el anuncio de Cristo Salvador que iluminará sobre su dignidad, los ayudará en sus esfuerzos de liberación de todas sus carencias y los llevará a la comunión con el Padre y los hermanos, mediante la vivencia de la pobreza evangélica. (Puebla, 1153)

Queremos ofrecer una pastoral de juventud que atienda a la profundización y al crecimiento de la fe para la comunión con Dios y con los hombres; oriente la opción vocacional de los jóvenes; les brinde elementos para convertirse en factores de cambio y les ofrezca canales para la participación activa en la Iglesia y en la transformación de la sociedad. (Puebla, 1187)

Las diócesis en su pastoral de conjunto, la parroquia y las comunidades menores (Comunidades Eclesiales de Base y familia), integrarán en sus programas evangelizadores la oración personal y comunitaria. (Puebla, 952)

PALABRA DE DIOS


En el principio la Palabra existía y la Palabra estaba con Dios, y la Palabra de Dios.

La Palabra era la luz verdadera que ilumina a todo hombre que viene a este mundo.

Vino a su casa, y los suyos no lo recibieron. Pero a todos los quela recibieron les dio poder de hacerse hijos de Dios, a los que creen en su nombre.

Y la Palabra se hizo carne, y puso su morada entre nosotros, y hemos visto su gloria, gloria que recibe del Padre como Hijo único, lleno de gracia y de verdad. (Ev.: Juan, 1, 1)


La Escritura debe ser el ama de la evangelización: la Palabra de Dios contenida en la Biblia y en la Tradición viva de la Iglesia. (Puebla, 372)


El Espíritu del Señor impulsa al Pueblo de Dios en la historia a discernir los SIGNOS DE LOS TIEMPOS y a descubrir en los más profundos anhelos y problemas de los seres humanos, el plan de Dios sobre la vocación del hombre en la construcción de la Sociedad, para hacerla más humana, justa y fraterna. (Puebla, 1128)

viernes, 24 de febrero de 2012

ORACIÓN - EUCARISTÍA

La tradición cristiana contiene tres importantes expresiones de la vida de oración: La oración vocal, la meditación y la oración contemplativa. La tres tienen en común el recogimiento del corazón. (Catecismo Iglesia Católica, 2722)

Por medio de su Palabra, Dios habla al hombre. Por medio de palabras, mentales o vocales, nuestra oración toma cuerpo. Pero lo más importante es la presencia del corazón ante Aquel a quien hablamos en la oración. (C.I.C, 2700)

La meditación es, sobre todo, una búsqueda. (C.I.C. 2705)

… La contemplación es la expresión más sencilla del misterio de la oración. Es un don, una gracia; no puede ser acogida más que en la humildad y en la pobreza. (C.I.C. 2713)

La contemplación es escucha de la Palabra de Dios. Lejos de ser pasiva, esta escucha es la obediencia de la fe, acogida incondicional, adhesión amorosa… (C.I.C. 2716)


La Eucaristía significa y realiza la comunión de vida con Dios y la unidad del Pueblo de Dios por las que la Iglesia es ella misma. En ella se encuentra a la vez la cumbre de la acción por la que, en Cristo, Dios santifica al mundo, y el culto que en el Espíritu Santo los hombres dan a Cristo y por él al Padre. (Eucharisticum mysterium, 6)


viernes, 17 de febrero de 2012

MISIÓN





La MISIÓN de la Iglesia se realiza mediante la actividad por la cual, obediente al mandato de Cristo y movida por la gracia y la caridad del Espíritu Santo, se hace presente en acto pleno a todos los hombres y pueblos para conducirlos a la fe, a la libertad y a la paz de Cristo, por el ejemplo de vida y la predicación, por los sacramentos y demás medios de gracia… (Ad Gentes, 5)

La razón de esta actividad misional se basa en la voluntad de Dios, que “quiere que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Tim. 2) (Ad Gentes, 7)

Quienes acogen con sinceridad la Buena Nueva, se reúnen pues en el nombre de Jesús para buscar juntos el Reino, construirlo, vivirlo. Ellos constituyen una comunidad que es a la vez evangelizadora. La orden dada a los Doce: “Id y proclamad la Buena Nueva”, vale también, aunque de manera diversa, para todos los cristianos. Por lo demás, la Buena Nueva del Reino que llega y que ya ha comenzado es para todos los hombres de todos los tiempos. Aquellos que ya la han recibido y que están reunidos en la comunidad de salvación, pueden y deben comunicarla y difundirla. (E. Nunciantti, 13)

…La Iglesia tiene el deber de anunciar la liberación de millones de seres humanos entre los cuales hay muchos hijos suyos; el deber de ayudar a que nazca esta liberación, de dar testimonio de la misma; de hacer que esta sea total. Todo esto no es extraño a la evangelización. (E. Nunciantti, 30)

Incumbe a la Iglesia por mandato divino ir por todo el mundo y anunciar el Evangelio a toda creatura. La Iglesia entera es misionera, la obra de la evangelización es un deber fundamental del Pueblo de Dios. (Ad Gentes, 1 y 35). Cuando la Iglesia anuncia el Reino de Dios y lo construye, ella se implanta en el corazón del mundo como signo e instrumento de ese Reino que ya está presente y que viene. (E. Nunciantti, 59)

Así la Iglesia, en cada uno de sus miembros es consagrada en Cristo por el Espíritu, enviada a predicar la Buena Nueva a los pobres y a “buscar y salvar lo que estaba perdido” (Lc. 19, 10). (Puebla, 361)

MINISTERIOS


Para cumplimiento de su misión, la Iglesia cuenta con diversidad de ministerios. Al lado de los ministerios jerárquicos, la Iglesia reconoce un puesto a ministerios sin orden sagrado. Por tanto, también los laicos pueden sentirse llamados a ser, o ser llamados, a colaborar con sus pastores en el servicio a la comunidad eclesial, para el crecimiento y vida de ésta, ejerciendo ministerios diversos según su gracia y los carismas que el Señor quiere concederles. (Puebla, 804)

sábado, 11 de febrero de 2012

LIBERTAD


Tiene que revalorizarse entre nosotros la imagen cristiana de los hombres; tiene que volver a resonar esa palabra en la que viene recogiéndose ya de tiempo atrás un excelso ideal de nuestros pueblos: LIBERTAD. Libertad que es a un tiempo don y tarea. Libertad que no se alcanza de veras sin liberación integral y que es, en un sentido válido, meta del hombre según nuestra fe, puesto que “para la libertad, Cristo nos ha liberado” (Gal. 5, 1) a fin de que tengamos vida y la tengamos en abundancia, como “hijos de Dios y coherederos con el mismo Cristo” (Rom. 8, 17). (Puebla, 321)

Poner la verdad evangélica y la salvación ofrecida por Jesucristo, con plena claridad y con absoluto respeto hacia las opciones libres que luego pueda hacer, lejos de ser un atentado contra la libertad religiosa es un homenaje a esta libertad, a la cual se ofrece la elección de un camino noble y exaltante. Este modo respetuoso de proponer la verdad de Cristo y de su Reino, más que un derecho es un deber del evangelizador. (E. Nunciantti, 80)

viernes, 10 de febrero de 2012

LIBERACIÓN


Como núcleo y centro de su Buena Nueva, Jesús anuncia la salvación, ese gran don de Dios que es la LIBERACIÓN de todo lo que oprime al hombre, pero que es, sobre todo, liberación del pecado y del Maligno, dentro de la alegría de conocer a Dios y de ser conocido por El… (E.Nunciantti, 9)

Entre evangelización y promoción humana-desarrollo, liberación- existen efectivamente lazos muy fuertes. E. Nunciantti, 31)

La evangelización no sería completa si no tuviera en cuenta la interpelación recíproca que en el curso de los tiempos se establece entre el Evangelio y la vida concreta, personal y social, del hombre. Precisamente por eso la evangelización lleva siempre un mensaje explícito, adaptado a las diversas situaciones y constantemente actualizado, sobre los derechos y deberes de toda persona humana, sobre la vida familiar, sin la cual apenas es posible el progreso personal, sobre la vida comunitaria de la sociedad, sobre la vida internacional, la paz, la justicia, el desarrollo; un mensaje especialmente vigoroso en nuestros días, sobre la liberación. (E. Nunciantti, 29)

Nuestro pueblo desea una liberación integral que no se agota en el cuadro de su existencia temporal, sino que se proyecta a la comunión plena con Dios y con sus hermanos en la eternidad, comunión que ya comienza a realizarse, aunque imperfectamente, en la historia. (Puebla, 141)

Tenemos razones gravísimas para urgir la evangelización liberadora. (Puebla, 358)

Esta LIBERACIÓN se funda en tres grandes pilares: La verdad sobre Jesucristo. La verdad sobre la Iglesia, la verdad sobe el hombre. (Puebla, 484)

ANUNCIO DE SALVACIÓN


La Iglesia, tiene el deber de anunciar la liberación de millones de seres humanos, entre los cuales hay muchos hijos suyos; el deber de ayudar a que nazca esta liberación, de dar testimonio de la misma, de hacer que sea total. Todo esto no es extraño a la evangelización. Evangeli Nunciantti, 30)

Acerca de la liberación que al evangelización anuncia y se esfuerza por poner en práctica, más bien hay que decir: no puede reducirse a la simple y estrecha dimensión económica, política, social o cultural, sino que debe abarcar al hombre entero, en todas sus dimensiones, incluida su apertura al Absolutos, que es Dios. (E. Nunciantti, 33)

miércoles, 8 de febrero de 2012

LEY DEL AMOR


Este es el mandamiento mío: Que os améis los unos a los otros como yo os he amado. Nadie tiene mayor amor que el que da la vida por sus amigos. (Juan, 15, 12-13)

martes, 7 de febrero de 2012

CONFIANZA (EN LA PROVIDENCIA)


Mirad las aves del cielo que no siembran, ni cosechan, ni recogen en graneros; y vuestro padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros mucho más que ellas?... (Mateo, 6, 26)

Por eso os digo: No andéis preocupados por vuestra vida, qué comeréis, ni por vuestro cuerpo, con qué os vestiréis; porque la vida vale más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido… (Lucas, 12, 22-23)

… Ya sabe vuestro Padre celestial que tenéis necesidad de todo eso. Buscar primero su Reino y su justicia, y todas esas cosas se os darán por añadidura. (Mateo, 6, 32-33)

lunes, 6 de febrero de 2012

LAICOS


Los laicos, por su parte, que en toda la vida de la Iglesia han de tomar su parte activa, están no sólo obligados a impregnar el mundo de espíritu cristiano, sino llamados a ser testimonio de Cristo en todo, desde el centro mismo de la comunidad humana. (Gaudium Spes, IV, 43)

Viviendo en las ocupaciones del mundo y en las condiciones ordinarias de la vida familiar y social, con las que su existencia está como entretejida, los laicos están llamados por Dios allí “para que desempeñando su propia profesión, guiados por el espíritu evangélico, contribuyan a la santificación del mundo como desde dentro, a modo de fermento… A ellos corresponde iluminar y ordenar las realidades temporales a las cuales están estrechamente vinculados”. (Lumen Gentium, 31 y Medellín, 10, 11)

… El laico se ubica, por su vocación, en la Iglesia y en el mundo. Miembro de la Iglesia, fiel a Cristo, está comprometido en la construcción del Reino en su dimensión temporal. (Puebla, 787)

COMPROMISO DEL LAICADO


El campo propio de la actividad evangelizadora (como seglares) es el mundo vasto y complejo de la política, de lo social, de la economía, y también de la cultura, de las ciencias y de las artes, de la vida internacional, de los medios de comunicación de masas, así como otras realidades abiertas a la evangelización como el amor, la familia, la educación de los niños y jóvenes, el trabajo profesional, el sufrimiento, etc. (E.Nunciantti, 70)

Reconociendo en el seno de la Iglesia Latinoamericana una toma de conciencia creciente de la necesidad de la presencia de los laicos en la misión evangelizadora, estimulamos a tantos laicos, que mediante su testimonio de entrega cristiana contribuyen al cumplimiento de la tarea evangelizadora y a presentar el rostro de una Iglesia comprometida en la promoción de la justicia en nuestros pueblos. (Puebla, 777)

viernes, 3 de febrero de 2012

INJUSTICIA


Hay situaciones de injusticia que claman al cielo. (Populorum Progressio, 30)

… En lo más profundo (de las raíces profundas de un sinnúmero de hechos injustos), existe un misterio de pecado; cuando la persona humana, llamada a dominar el mundo, impregna los mecanismos de la sociedad de valores materialistas. (Puebla, 63-70)

La misión de la Iglesia, en medio de los conflictos, que amenazan al género humano y al continente latinoamericano, frente a la injusticia institucionalizada de regímenes que se inspiran en ideologías opuestas y frente a la violencia terrorista es inmensa y más que nunca necesaria. (Puebla, 562)

Está aumentando a diario la distancia que los separa de las naciones más ricas y la dependencia incluso económica que respecto a estas padecen. (Gaudium et Spes, 4)

JUSTICIA

  
Allí donde se encuentran injustas desigualdades sociales, políticas, económicas y culturales, hay un rechazo al orden de la paz del Señor; más aún, un rechazo del Señor mismo. (Medellín, 2,14)

La Iglesia considera ciertamente importante y urgente la edificación de estructuras más humanas, más justas, más respetuosas de los derechos de la persona, menos opresivas y menos avasalladoras; pero es consciente de que aún las mejores estructuras, los sistemas más idealizados se convierten pronto en inhumanos si las inclinaciones inhumanas del hombre no son saneadas, si no hay conversión del corazón y de la mente por parte de quienes viven en estas estructuras o las rigen. (Puebla, 36)

Son, también, responsables de la injusticia todos los que no actúan a favor de la justicia con los medios de que disponen. (Medellín, 2,18)
Crear UN ORDEN SOCIAL JUSTO, sin el cual la paz es ilusoria, es una tarea eminentemente cristiana. (Medellín, 2, 20)

JERARQUIA


Quienes reciben el ministerio jerárquico quedan constituidos, según sus funciones, “pastores” de la Iglesia. Como el Buen Pastor, van delante de las ovejas; dan la vida por ellas para que tengan vida y la tengan en abundancia; las conocen y son conocidas por ellas. (Puebla, 681)

“Ir delante de las ovejas” significa estar atentos a los caminos por los que los fieles transitan, a fin de que, unidos por el Espíritu, den testimonio de la vida, los sufrimientos, la Muerte y Resurrección de Cristo, quien, pobre entre los pobres, anunció que todos somos hijos de un mismo Padre y, por consiguiente, hermanos. (Puebla, 682)

INJUSTICIA SOCIAL


Al analizar más a fondo la situación (de inhumana pobreza en que viven millones de latinoamericanos), descubrimos que esta pobreza no es una etapa casual, sino el producto de situaciones y estructuras económicas, sociales y políticas, aunque haya también otras causas de la miseria. Estado interno de nuestros países que encuentra en muchos casos su origen y apoyo en mecanismos, que, por encontrarse impregnados, no de un auténtico humanismo, sino de materialismo, producen a nivel internacional, ricos cada vez más ricos a costa de pobres cada vez más pobres… (Puebla, 30)

La economía de mercado libre, en su expresión más rígida, aún vigente como sistema en nuestro continente y legitimada por ciertas ideologías liberales, ha acreditado la distancia entre ricos y pobres por anteponer el capital al trabajo, lo económico a lo social. Grupos minoritarios nacionales, asociados a veces con intereses foráneos, se han aprovechado de las oportunidades que le abren estas viejas formas de libre mercado, para medrar en su provecho y a expensas de los intereses de los sectores populares mayoritarios. (Puebla, 47)

EVANGELIZACIÓN DE LAS CULTURAS


… Lo que importa es evangelizar (no de una forma decorativa, como un barniz superficial, sino de manera vital, en profundizar y hasta sus mismas raíces) la cultura y las culturas del hombre en el sentido rico y amplio que tienen sus términos en la Gaudium el Spes, tomando siempre como punto de partida la persona y teniendo siempre presentes las relaciones de las personas entre sí y con Dios. (E.N., 20)

INCULTURACIÓN


Entre el mensaje de la salvación y la cultura humana se descubren muchas conexiones. Dios, revelándose a su pueblo hasta el momento de su plena manifestación en su Hijo encarnado, ha hablado según la cultura propia de aquellas edades.

De igual modo, la Iglesia, que ha vivido en variedad de condiciones en el correr de los tiempos, ha sabido emplear los hallazgos de las diversas culturas para difundir y explicar el mensaje de Cristo en su predicación a todos los pueblos, para investigarlo y entenderlo profundamente, para expresarlo mejor en la celebración litúrgica y en la vida de la multiforme comunidad de los fieles.

Pero, al mismo tiempo, la Iglesia, enviada a todos los pueblos de cualquier tiempo y región, no se siente ligada exclusivamente o indisolublemente a ninguna raza o nación, a ningún género particular de costumbres, a ningún modo de ser, antiguo o moderno. Fiel siempre a su propia tradición, y consciente, al mismo tiempo, de que su misión universal puede entrar en comunión con las diversas civilizaciones; de ahí el enriquecimiento que resulta, así para ella como para cada cultura. (Gaudium et Spes, 58)

IGLESIA (PUEBLO DE DIOS)


La Iglesia, sal de la tierra y luz del mundo, se siente llamada con más urgencia a salvar y renovar a toda criatura para que todo se instaure en Cristo y todos los hombres constituyan en El una familia y un PUEBLO DE DIOS. (Ad Gentes, 1)

La IGLESIA peregrinante es misionera por su naturaleza, puesto que procede de la Misión del Hijo y de la Misión del Espíritu Santo, según el designio de Dios Padre. (Ad Gentes, 2)

La Iglesia es un Pueblo Universal, destinado a ser “luz de las naciones”. No se constituye por raza, ni por idioma, ni por particularidad humana alguna. Nace de Dios por la fe en Jesucristo. Por eso no entra en pugna con ningún otro pueblo y puede encarnarse en todos, para introducir en sus historias el Reino de Dios. Así fomenta y asume, y al asumir, purifica, fortalece y eleva todas las capacidades, riquezas y costumbres de los pueblos en los que tienen de bueno. (Puebla, 237)



La Iglesia da testimonio de Dios, revelado en Cristo por el Espíritu que clama en nosotros Abba “Padre”. Así comunica la experiencia de su fe en Él. Anuncia la Buena Nueva de Jesucristo, mediante la palabra de vida. Engendra la fe que es conversión del corazón, de la vida. Conduce al ingreso en la comunidad de los fieles que perseveran en la oración, en la convivencia fraterna y celebran la fe y los sacramentos de la fe, cuya cumbre es la Eucaristía. Envía como misioneros a los que recibieron el Evangelio, con el ansia de que todos los hombres sean ofrecidos a Dios y que todos los pueblos le alaben. (Puebla, 356-360)

FRATERNIDAD


De la filiación en Cristo nace la fraternidad cristiana… La única forma de ser hermanos es reconocer la procedencia de un mismo Padre. (Puebla, 241)

… La dignidad de los hombres se realiza aquí en el AMOR FRATERNO, entendido con toda la amplitud que le ha dado el Evangelio y que incluye el servicio mutuo, la aceptación y promoción práctica de los otros, especialmente de los más necesitados. (Puebla, 324)

Nuestra MISIÓN de llevar Dios a los hombres y los hombres a Dios, implica también construir entre ellos una sociedad MÁS FRATERNA. (Puebla, 90)

jueves, 2 de febrero de 2012

EVANGELIZACIÓN


La Evangelización es la misión propia de la Iglesia. La historia de la Iglesia es, fundamentalmente, la HISTORIA DE LA EVANGELIZACIÓN de un pueblo que vive en constantemente gestación, nace y se inserta en la existencia secular de las naciones. (Puebla, 4)

El gran misterio o servicio que la Iglesia presta al mundo y a los hombres en él es el de la EVANGELIZACIÓN (ofrecida con hechos y palabras), la Buena Nueva que es el Reino de Dios, reino de Justicia y de Paz, llega a los hombres en Jesucristo. (Puebla, 679)

Evangelizar significa para la Iglesia llevar la Buena Nueva a todos los ambientes de la humanidad y, con su influjo, transformar desde dentro, renovar a la misma humanidad (E.Nunciantti, 18)

ESPIRITU SANTO



El Espíritu Santo es el agente principal de la evangelización: El es quien impulsa a cada uno a anunciar el Evangelio y quien, en lo hondo de las conciencias, hace aceptar y comprender la Palabra de salvación… Las técnicas de evangelización son buenas, pero ni las más perfeccionadas podrían reemplazar la acción discreta del Espíritu… (E.Nunciantti, 75)

miércoles, 1 de febrero de 2012

ESPERANZA EN LA ACTIVIDAD MISIONERA


El Evangelio fue el fermento de la libertad y del progreso en la historia humana, incluso temporal, y se presenta constantemente como germen de fraternidad, de unidad y de paz.  No carece, pues, de motivos, celebrar a Cristo como “Esperanza de las gentes y Salvador de ellas”. (Ad Gentes, 8)

ENCARNACIÓN


ENCUENTRO DE LA FE CON LAS CULTURAS

La Iglesia, Pueblo de Dios, cuando anuncia el Evangelio y los pueblos acogen su fe, se encarna en ellos y asume sus culturas. Instaura así, no una identificación sino una estrecha vinculación con ella. (Puebla, 400)

La evangelización no sería completa si no tuviera en cuenta la interpelación recíproca que en el curso de los tiempos se establece entre el Evangelio y la vida concreta, personal y social, del hombre. Precisamente por esto, la evangelización lleva consigo un mensaje explícito, adaptado a las diversas situaciones y constantemente actualizado, sobre los derechos y deberes de toda persona humana, sobre la vida familiar sin la cual apenas es posible el progreso personal, sobre la vida comunitaria de la sociedad, sobre la vida internacional, la paz, la justicia, el desarrollo; un mensaje, especialmente vigoroso en nuestros días, sobre la liberación. (E.N., Pablo VI, 29)

La evangelización pierde mucho de su fuerza y de su eficacia, si no toma en consideración al pueblo concreto al que se dirige, si no utiliza su “lengua”, sus signos y símbolos, si no responde a las cuestiones que plantea, no llega a la vida concreta. (E.N., Pablo VI, 63)