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domingo, 25 de marzo de 2012

SIETE

¿Qué significa el número siete?

Hay que entender el número siete simbólicamente. No como una suma del -1 -1, etc..., hasta siete, sino como el resultado de 3 + 4. La sicología profunda, el estructuralismo, pero ya antes la Biblia y la Tradición, nos enseñan que los números 3 y 4 sumados forman el símbolo específico de la totalidad de una pluralidad ordenada.

El 4 es símbolo del cosmos (los cuatro elementos: tierra, agua, fuego y aire), del movimiento y de la inmanencia. El 3 es el símbolo de lo Absoluto (Trinidad), del espíritu, del descanso y de la transcendencia. La suma de ambos, el número 7, significa la unión de lo inmanente con lo transcendente, la síntesis entre movimiento y descanso, y el encuentro entre Dios y el hombre, es decir,  el Verbo encarnado de Dios,  Jesucristo. Con  el número 7 queremos expresar el hecho de que la totalidad de la existencia humana en su dimensión material y espiritual está consagrada por la gracia de  Dios.  La salvación no se restringe a siete canales de comunicación; la totalidad de la salvación se comunica a la totalidad de la vida humana y se manifiesta de forma significativamente palpable en los ejes fontales de la existencia. En eso reside el sentido fundamental del número siete.

Cada vez que descendemos a la profundidad de nuestra existencia, ya sea asistiendo a la emergencia de nuestra vida, ya sea viéndola crecer, conservarse, multiplicarse, consagrarse, recuperarse de las rupturas demoledoras, no tocamos únicamente el misterio de la vida, sino que penetramos en aquella dimensión de Sentido absoluto que llamamos Dios y en la de su manifestación en el mundo que denominamos gracia. En la conjunción de la vida con la Vida se realiza el sacramento. La Vida vivifica a la vida. Gracias al sacramento.

(Los Sacramentos de la vida - Leonardo Boff)


Los siete sacramentos desdoblan y subliman los momentos - clave de la vida

El nacimiento es claramente un momento fuerte de la vida. Ha llegado el niño. Es pura gratuidad. Depende de la buena voluntad de los demás el que sea aceptado en la familia y sobreviva. El bautismo desdobla esa dependencia en cuanto dependencia de Dios y la sublima como participación en la vida de Cristo.

Otro momento clave de la vida es aquel en que el niño, ya crecido y libre, se decide. Ya maduró; entra en la sociedad de los adultos. Ocupa su lugar en el mundo profesional. Se trata de un giro importante de su vida en el que se juega, en parte, su destino. El hombre siente de nuevo que depende de una fuerza superior; experimenta a Dios. El sacramento de la Confirmación es el sacramento de la madurez  cristiana. Explicita la dimensión de Dios presente en este eje existencial.

Sin alimento la vida no se mantiene.  Cada comida permite al hombre hacer la experiencia gratificante de que su ser está ligado a otros seres. Por eso la comida humana va rodeada de ritos. La Eucaristía desdobla el sentido latente del comer como participación de la misma vida divina.

Otro eje existencial lo constituye el matrimonio. El amor vive de la gratuidad mutua. Los lazos que lo unen son frágiles porque dependen de la libertad. Se hace una experiencia que escapa al hombre, la de la garantía de la fidelidad. Depende e invoca la fuerza superior que es Dios. El sacramento explicita la presencia de Dios en el amor.

La enfermedad puede amenazar la vida humana El hombre percibe su limitación. De nuevo experimenta su dependencia. El sacramento de la Unción de los Enfermos expresa el Poder salvífico de Dios.

Existe una experiencia profunda que realiza todo hombre: la experiencia de la ruptura culpable con los otros y con Dios. Se siente  dividido y perdido Anhela la redención y la reconciliación con todas las cosas. El sacramento del retorno (Penitencia) articula la experiencia del perdón y el encuentro entre el hijo pródigo y el Padre bondadoso.

Vivir un mundo reconciliado y no fracturado, poder realizar la reconciliación universal y la paz: he ahí el secreto deseo que inspira la búsqueda de la felicidad. El sacramento del orden unge personas para que vivan la reconciliación y las consagra al servicio comunitario para la construcción de la reconciliación.

Cuando en el siglo XII los teólogos llegaron a determinar el número de los ritos fundamentales de la fe, eran llevados por el inconsciente colectivo de la vida y de la fe. La Iglesia-sacramento extiende su acción sobre toda la vida, pero de modos diversos. Se hace presente en momento clave de la existencia, allí donde la vida experimenta sus raíces más profundas. Allí explicita ella la presencia de Dios que, bondadosamente, nos acompaña.  Son los ritos esenciales de la fe gracias a los que se realiza la misma esencia de la Iglesia como señal de la salvación en el mundo. Una vez realizada la esencia de la Iglesia, la teología puede detectarla y determinarla: siete son los sacramentos esenciales de la fe.

En los principales nudos existenciales de la vida se concretizan los principales sacramentos de la fe.

La vida está grávida de la gracia.


(LOS SACRAMENTOS DE LA VIDA – Leonardo Boff)



2 comentarios:

  1. Que interesante informacion nos has dejado...como dice mi abuela cada dia aprendemos algo nuevo.
    Feliz domingo!!!

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  2. Su blogue es belisimo!
    Mi encanto!
    Felicitaciones por su blogue y bienvendido a mi blogue también!
    Yo estoy a seguir-te.
    Abrazos,
    Fenix.

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