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lunes, 19 de diciembre de 2011

SALMO DE ENFADO Y GOZO REDIVIVO

Hacia ti, clamamos, honestamente,
Dios, nuestro punto de apoyo,
no te quedes callado más tiempo.

¡Escucha, oh Dios, nuestro clamor,
atiende esta nuestra plegaria!

Desde el extremo de la tierra

hacia ti gritamos, ya agotados!

Desde lo más profundo gritamos a ti:
¡Escucha este clamor inmenso,
pon atención a nuestras súplicas!
¿Hasta cuando, Señor, nos olvidarás?

Dios ¿por qué nos has abandonado?
Tanto tiempo que te clamamos,
de día y de noche,
y no nos respondes... ¿por qué?

Escucha, Dios, nuestro clamor, 
¡Ten piedad, respóndenos!

Te llamamos, constantemente,
tendidas nuestras manos hacia ti...

Hacia ti tenemos los ojos levantados,
míranos, por favor, ten piedad!
Ten piedad de nosotros, Dios,
que estamos ya saturados de desprecio!
Nuestro espíritu está por demás saturado
del sarcasmo de los satisfechos,
del desprecio de los orgullosos.

Todas las gentes están, de ti, esperando
que les des a tiempo su alimento,
y cubras sus necesidades básicas. 

Te invocamos, Dios nuestro, ven presto,
escucha nuestras reivindicaciones! 

En el Dios de la Vida
pusimos nuestra esperanza,
y el se ha inclinado
y escuchado nuestro clamor.

Ahora podemos decirlo ya:
El Señor es nuestro pastor bueno, 
nada nos va a faltar.

Sabemos que liberarás al pobre suplicante,
al desdichado y al que nadie ampara;
te apiadarás del débil y del pobre,
el sentimiento de los más olvidados
elevarás ¡a la dignidad de amados!

Tú, mi Señor, nuestra Luz, nuestra salvación
¿a quién vamos a temer?
En Ti nos refugiamos
¿por qué causa vamos a temblar?

¡Bendito seas, Dios de todas las gentes,
el único que hace verdaderas maravillas!
¡Que toda la Tierra se llene de tu gloria,
bendito seas, para siempre!

¡Cantad, toda la obra creada
un canto nuevo al Dios que nos ama.

Anunciad su salvación
día tras día,
¡cantad a los cuatro vientos
sus maravillas!
Hacedlo todas las naciones de la Tierra.
Que todos se alegren, junto a los cielos,
el mar, los campos, los árboles
y todo cuanto existe.

¡Dad gracias, a nuestro Dios
porque es bueno,
porque es eterno su amor!

 
(Es la relectura, desde la indignación y la esperanza, de algunos versos de los salmos: 28, 61, 130, 13, 22, 27, 88, 123, 104, 141, 40, 23, 72, 27, 73 y 96).  


1 comentario:

  1. Los salmos son un medio extraordinario para
    orar.¡Muchas gracias!
    ¡Feliz y santa Navidad!
    Dios le bendiga.

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