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sábado, 8 de junio de 2013

EN CRISIS, PERO CON ESPERANZA


La Iglesia ha encontrado un líder ¿y el mundo político?  

La Iglesia ha sido más rápida que el mundo político.

Ambos estaban hasta ayer en profunda crisis de identidad.

La Iglesia hundida en sus escándalos vaticanos y convertida en un “fósil”, en expresión dura del teólogo brasileño Leonardo Boff, con sus iglesias vendidas para convertirlas en salas de fiestas nocturnas y los confesionarios en muebles bar.

Y el mundo político se encuentra perdido en una profunda crisis, no sólo económica sino también de valores, huérfano de liderazgo, en plena revuelta civilizatoria sin saber por dónde tirar.

Ambas instituciones, la religiosa y la laica, se arrastran sin horizontes para sus jóvenes generaciones, dando palos de ciego.

En ese panorama, la Iglesia, con sus dos mil años de historia, sus santos y demonios, sus inquisiciones y sus mártires de la caridad ha conseguido encontrar un líder mundial cuando empezaba a resbalar por el barranco de la desesperanza. Y lo ha hecho a través de un puñado de cardenales, la mayoría ancianos y conservadores, reunidos durante dos semanas en Roma, sin grandes alharacas y revestidos de misterios y secreto, pero que se dieron cuenta que el eje del mundo ha cambiado ya no es Europa, sino que se ha trasladado a los países emergentes.

La Iglesia acabó viéndolo y se fue a buscar el nuevo líder a las Américas.

"Me buscaron muy lejos", subrayó significativamente el papa Francisco al aparecer en el balcón la tarde de su elección.


El Papa Francisco, que sigue llamándose sacerdote y obispo, no papa, se ha convertido, en menos de un mes al mando de la nave Iglesia, en el personaje más en vistas del planeta, como un día lo fueron un Gandhi o un Luther King.

Con un puñado de gestos simbólicos ha dado rienda suelta a una auténtica revolución religiosa y política que empieza a resonar más allá de la misma Iglesia.

¿Y el mundo político qué está esperando?

Una vez Stalin preguntó cuántos ejércitos tenía el papa de Roma.

Hablaba de armas, pero la Iglesia es un ejército con otras armas en sus manos, que empezaban a oxidársele… es una institución, a pesar del peso de errores que arrastra, de las mejor organizadas del mundo, que cuenta con la friolera de 1.200 millones de fieles, un ejército de más de 1.000.000 de sacerdotes y religiosos, con 114.736 instituciones asistenciales en el mundo, 5.246 hospitales, 74.000 dispensarios y leproserías, 15.208 residencias de ancianos incurables, 1.046 universidades, 205.000 colegios, 70.000 asilos nido con 7.000.000 de alumnos, 687.282 centros sociales, y 131 centros de personas con sida en 41 países.

Una vez el líder comunista italiano Enrico Berlinguer, que no era creyente pero acompañaba los domingos a misa, a su mujer e hijos que si lo eran, a los que esperaba en la puerta de la Iglesia, solía decir: “Si nosotros los comunistas tuviésemos a un millón de mujeres y hombres, como las monjas y religiosos católicos, con voto de obediencia y dispuestos a cualquier sacrificio, haríamos una verdadera revolución social”.

Y es esa revolución social la que el nuevo Papa Francisco ha empezado a llevar a cabo en la Iglesia y que el mundo político parece incapaz de hacerla, sumergido en sus recetas de sacrificios y recortes a los más débiles, mientras se multiplica como una cizaña maligna, la corrupción de políticos y banqueros.


Si al mundo de hoy le falta un gran líder, capaz de devolver esperanza y abrir nuevos horizontes a una sociedad desencantada y en ruinas, la Iglesia parece haberlo encontrado.

Y no un líder encerrado en sus rezos, con una visión arcaica y autoritaria de la fe, sino alguien que ha pedido a los soldados de ese ejército hoy bajo su mando, que dejen de ser “coleccionadores de antigüedades” y cultivadores de “teologías narcisistas” y se vayan a manchar sus pies con el barro “de las periferias del mundo”, donde se encuentran los más explotados por el poder.

Un jesuita que posee “racionalidad y fe”, como afirman quienes le conocen de cerca, que además de teología ha estudiado psicología y literatura, y que al mismo tiempo ha escogido como símbolo papal un “corazón franciscano”, puede llegar a ser más que un mero líder espiritual de una Iglesia.

Sus antecedentes como arzobispo y cardenal de Buenos Aires y sus primeros gestos de desapego a las apariencias y símbolos del poder vaticano para poner su énfasis en una Iglesia que debe ser “pobre y para los pobres”, lo están ya convirtiendo también en una referencia política y social del mundo.


Es justamente el mundo el que está entendiendo de ahí la perplejidad y hasta miedo de ciertos políticos que el papa Francisco, no es sólo un religioso que se contentará con lavar los pies a los pobres y visitar favelas.

Los poderosos han empezado a entender que apostar por los desheredados de la Tierra, por la escoria del mundo, por los desahuciados, no sólo para consolarlos, sino también para elevarles social y culturalmente para despertar en ellos la fuerza de su dignidad como personas, sus derechos y su espíritu crítico, equivale a una nueva revolución mundial.

Y que su mentor puede acabar siendo más que un mero líder espiritual.

El Papa Francisco le dice al rabino judío argentino Skorka, en su libro “Entre el cielo y la tierra” que a él “le gusta la política”, concebida como la fuerza responsable del bienestar de la gente".

Le cuenta que cuando se encuentra con agnósticos y ateos “no les habla de Dios”, sino que les pregunta si están dispuestos a empeñarse en la lucha contra las injusticias  perpetradas contra los más desamparados del sistema, ya que eso le basta. “Sólo les hablo de Dios si ellos me hablan”, comenta.

A una madre que desesperada, se le quejaba, en Buenos Aires, de que su hijo joven había abandonado la fe, el entonces cardenal Bergoglio, le preguntó:

-“¿Sigue su hijo siendo una buena persona que se interesa por los demás?”

La mujer le dijo que sí.

- “Entonces quédese tranquila. Su hijo sigue creyendo en lo que debe creer”, la consoló.

Un líder así, puede crear esperanza en unos y temores en otros, ya que  está pidiendo a una Iglesia anquilosada y en buena parte aburguesada, que salga de la retaguardia para ir a combatir a la primera línea del frente, puede acabar convirtiéndose en una referencia mundial de lo que el teólogo Boff llama “un liderazgo no autoritario, de valores universales en el que lo importante no es ya la institución Iglesia sino la humanidad y la civilización que hoy pueden ser destruidas”.

Como un día surgieron líderes capaces de sacudir al mundo como Gandhi, Luther King o Mandela, entre otros, es posible que a esa lista de líderes contra la violencia y contra las discriminaciones de los diferentes, haya que añadir pronto al Papa Francisco. Eso si le dejan actuar en paz, sin blindarle en los palacios vaticanos, que por ahora ha descartado, impidiéndole de acercarse y de escuchar demasiado a la gente.

En Brasil, para el viaje a Río del papa, el próximo julio, con motivo de la Jornada Mundial de la Juventud, las autoridades le han preparado un blindaje de 750 policías civiles y militares para proteger su vida, y que le acompañarán día y noche.

No será fácil, sin embargo, blindar del todo a un papa que ha pedido a los sacerdotes del mundo entero que no tengan miedo de "perder la propia vida”, si su empeño social y religioso se lo exigiera.

Jesús fue crucificado con poco más de 30 años. Los primeros cristianos, apóstoles, obispos y papas acabaron todos mártires de su fe y de su desobediencia al poder que les pedía que se arrodillase ante él.

El viernes santo pasado, el Papa Francisco se echó en la Iglesia de bruces al suelo en adoración no a los poderes del mundo. Lo hizo en señal de fidelidad a aquel Jesús que predicaba que “quién defiende la propia vida la perderá” y que los "que se humillan serán ensalzados".

Los cobardes, al final, son ya vivos muertos, como decía Gandhi.


                                        Juan Arias  
                         (EL PAÍS     Madrid - 30-3-2013)


domingo, 19 de mayo de 2013

SIEMPRE ES... PENTECOSTÉS




                   A veces, estamos distraídos y no lo vemos, ni lo sentimos, ni tampoco confiamos…

Pero el Espíritu de Dios está ahí, siempre, pendiente de nosotros, esperándonos…

                    Claro que es necesario que, además de esperar lo que sea necesario para verlo llegar, hemos de estar atentos, bien despiertos…; pues no siempre se manifiesta así como nosotros lo imaginamos…


                         Pero, también, nos toca ser conscientes de que nos está esperando. Pues para hacerse presente en nuestras vidas, Él, que por principio no se nos quiere imponer, está pendiente de que le llamemos, que le digamos ¡ven!  


 
                          Pedro Casaldáliga lo dice así:
 
VEN espíritu Santo Creador,
AHORA, HOY.   
Quédate con nosotros, danos tu inteligencia
y llena de bondad nuestros corazones.
Tu nombre es: consuelo, inspiración, vida, gracia.
Tú eres novedad, creación, fuerza.
 
VEN espíritu Santo, para que tu Luz
ilumine nuestro discurrir
y fortalezca nuestras decisiones.
Eres el que ha hecho todas las cosas buenas,
-el que preside nuestro discernimiento
y señala el camino de nuestras opciones-.
Tu nombre es unidad, esperanza y amor.
Aléjanos del mal, del egoísmo, de la injusticia,
de la intolerancia y de la dispersión.
 
Danos tu paz, tu bendición, tu consuelo,
tu serenidad y tu sabiduría;
para que transformemos nuestro presente,
en la voluntad del Padre que está en los cielos.
                  AMÉN
 

 




domingo, 7 de abril de 2013

TEMA DE REFLEXIÓN


BASES DE UNA ESPIRITUALIDAD LAICAL

Tema de reflexión para vivir nuestro laicado acertadamente, movidos desde lo Alto pero con los pies en la tierra, atentos a los “signos de los tiempos”.

En este trabajo, nos ha ayudado Pepe Morales Carmona (teólogo y militante de HOAC).

Partiendo de las que son nuestras “Líneas de Identidad” hemos hecho un interesante “repaso” a esas ideas básicas con las que, en el documento, decimos que “nos identificamos”, ya que ahí está bien marcada nuestra “espiritualidad”. Pues de lo que se trata es de:

1) Partir de la experiencia cristiana (originante). Pues el “vivir” de las primeras comunidades cristianas, fue siempre el resultado de la rica experiencia del encuentro con Jesús que les hace descubrir como es el Dios de Jesús y como establece un modo de “relación” con los pobres, la naturaleza. Es “experiencia originante” porque lleva a quienes se encuentran con Jesús a aprehender su manera de vivir.

Que se traduce en un seguimiento (los “cristianos” son el grupo de “seguidores”).


2) No es individualista: es comunitaria (eclesial). El espíritu de este “grupo-comunidad” es misionero: quienes forman parte de él, se sienten “enviados” a crear Pueblo de Dios, llevando la manera de “vivir la Iglesia” en cada lugar (a reducida escala).

3) En fidelidad a los empobrecidos, a los excluidos, a los marginados (en solidaridad con el Sur).

4) Con sentido de “encarnación”. Es un “inculturarnos” en aquellos lugares a donde vamos. Dando testimonio con nuestra manera de ser (que se pueda leer el Evangelio en nuestras vidas). Cooperando en proyectos de “promoción integral” de las gentes y aquellos pueblos.

5) Como medio: el cultivo de la formación integral de las personas (es la formación que pretendemos conseguir en nuestro voluntariado).


Y, después de este “repaso” para hacernos recordar “nuestra identidad”, para concluir, Pepe nos lanzó unas preguntas a las que tendremos que respondernos, cabal y sinceramente:

- ¿Lo tenemos claro? Pues… ¿qué hacemos?

- ¿Vivimos nuestra “espiritualidad”, en nuestras vidas (realidad social y eclesial)?

- ¿Qué dificultades encontramos?, ¿qué rasgos positivos?

- Para vivir auténticamente la espiritualidad cristiana, ¿qué tendríamos que quitar de nuestras vidas? y ¿qué tendríamos que poner en nuestras vidas?


Pues, si vivimos la espiritualidad alejándonos del mundo…, estaremos fomentando una “dualidad” en nosotros, al optar por “ser” pero evadiendo la realidad en la que “estamos”. Y la espiritualidad de quiénes somos “seglares” no puede olvidarse de lo que nos rodea, sino que ha de abarcar a toda nuestra existencia.

Pero además (recordando la pregunta de Jesús a sus discípulos que habiendo salido en la barca, se encuentran en medio de la tormenta), ¿por qué sois tan cobardes?, ¿a qué tenéis miedo?

No vale vivir atemorizados: el miedo nos paraliza, nos deja sin vivir en plenitud.

Volvamos a la experiencia original y originante del “encuentro” con Jesucristo. Releamos los Evangelios: son relatos de encuentros (testimoniales) que siempre dejan huella y cambian el sentido de la vida de cuanta gente tuvo esa “experiencia”.  Está en los Evangelios (escritos hace siglos), pero que siguen siendo válidos para vivir nuestro “encuentro” con Jesús vivo y despierto.

Y, por fin, un reto: tenemos que ser el 5º evangelio para el mundo, con nuestra propia vida y testimonio: relato donde la gente pueda leer el Evangelio.

Para apostillar la charla, Pepe Morales nos dejó unos folios (que aparecen a continuación, para que podamos seguir trabajando el tema): “La espiritualidad cristiana” (Jesús es una persona que vive a la escucha del Espíritu, mismo Espíritu que hace a Cristo viviendo en nosotros); “Volver a la experiencia cristiana original” (tener fijos los ojos en Jesús, pionero y consumador de la fe); “La experiencia creyente de Jesús de Nazaret” (el Padre es Amor que sana y crea felicidad) y “La vida eclesial, elemento esencial de la experiencia cristiana” (la dinámica comunitaria es esencial).













jueves, 4 de abril de 2013

NOS IDENTIFICAMOS





1. Nuestra Asociación se centra en dar respuestas concretas y eficaces, desde nuestra pluralidad y diversidad de opciones.



2. Como laicado activo, nos sentimos Iglesia comprometida con Jesús de Nazaret y su Mensaje.


3. Vivimos el carisma misionero, confiando siempre en el Padre-Dios y en su Providencia.


4. Desde nuestra opción preferencial por los pobres y la vida en equipo, nos integramos en las comunidades de destino, asumiendo sus realidades.


5. Nuestro ser asociativo, en corresponsabilidad y ambiente familiar, nos lleva a ser comprometidamente consecuentes en nuestras vidas.


6. Como laicos y como misioneros, valoramos la formación de la persona en: valores humanos, cualificada profesionalidad y definida opción creyente.


7. Cooperamos con proyectos de desarrollo, de pastoral social, de apoyo a organizaciones populares, etc. Siempre buscando la liberación integral de las personas y las comunidades, sin crear dependencias.



viernes, 22 de marzo de 2013

VIA CRUCIS HOY



TE  VEMOS  PADECER

Señor,  te vemos padecer... y no decimos nada, no hacemos nada, no respondemos a tu llamada, no nos comprometemos con acciones solidarias para evitar que siga sucediendo este crimen impune que, entre todos, estamos cometiendo:

Te vemos padecer cuando nos hablas, diciéndonos las mayores verdades que nadie ha dicho nunca y Tú estás dándote cuenta que apenas atendemos, que no nos enteramos de nada, acaso que no te escuchamos...


Te vemos padecer, hoy, cada ves que alguien dice verdades y esas palabras, esas “buenas noticias “o esas denuncias, son acalladas, manipuladas, tergiversadas... ¡porque no interesa la verdad!

Te vemos padecer cuando vas viendo que, después de desvivirte por la gente, siempre, permanentemente..., hay quienes conspiran contra Ti... y tienes que huir y tienes que esconderte...

Te vemos padecer, hoy, cuantas veces... hay personas solidarias que no son comprendidas, que son malinterpretadas, que se les echa de los sitios porque estorban...


Te vemos padecer cuando nos quieres enseñar que es amando como se pueden resolver verdaderamente los problemas, los conflictos; cuando te empeñas en decirnos, con gestos y palabras, que la vida es servicio, es humildad, es entrega... y nosotros seguimos distraídos...

Te vemos padecer, hoy, en cuanta gente es obligada a hacer los trabajos más serviles que nadie quiere hacer, y también tantas tareas no reconocidas, de mujeres y hombres que hacen posible que la vida sea “cotidiana”, cada día.

Te vemos padecer al pensar que nos dejas la gran Misión de hacer crecer el Amor hasta los confines de la Tierra... y tenemos miedo y nos sentimos perdidos...


Te vemos padecer, hoy, cuando vemos la injusticia que maltrata estructuralmente a un medio mundo, al Sur, llevando a tanta pobre gente a morir de hambre y desnutrición por causa del egoísmo humano.

Te vemos padecer haciéndonos la ofrenda de tu vida, tan temprano, dándonosla antes... de que fuera tarde...; porque veías que te la iban a quitar, y Tú querías demostrarnos que todo pan, que todo vino, que todas las cosas... han de ser compartidas; y también que vivir enteramente es aceptar la muerte que nos llega con libertad, con esperanza, con amor totalmente entregado.

Te vemos padecer, hoy, cuando el egoísmo indiferente lleva a la gente a vivir “sin contar con nadie”, sin pensar en nadie, a vivir “pasando” y haciendo ”oídos sordos” a tanta gente sola, a tanto desahuciado,  a tanta incomprensión y desesperanza de jóvenes, de ancianos, de niñas y niños, de enfermos y olvidados, de amas de casa, de obreros castigados, de emigrantes, de gentes sin futuro...


Te vemos padecer sintiendo la tristeza mortal de la agonía de tus últimas horas..., viendo venir la traición, percibiendo el abandono, la falta de apoyo de quienes tenías más cerca, pero se dejaron dormir.

Te vemos padecer, hoy, en tantas situaciones de agonía y de desesperación terrible, de quienes no tienen más armas que las lágrimas; en medio de tantas traiciones, negocios sucios, pasotismos, cobardías...

Te vemos padecer al ser aprehendido y enjuiciado en medio de una total conspiración, utilizando falsos testigos, manipulando el proceso,  llevándote a ser condenado por el manifiesto interés de unos cuantos.


Te vemos padecer, hoy, cuando por la crueldad y la injusticia de tantos poderes, más o menos ocultos, se condena, sin derecho a defenderse, a todos quienes se enfrentan y no se dejan arrastrar... por el “sistema establecido” por los “dueños” del poder y los dineros... que pretenden ser “amos del mundo” aunque para ello haya que llevan la muerte a toda vida; incluso los ríos, los bosques y hasta el aire...

Te vemos padecer siendo sujeto maltratado en todos los sentidos: latigazos, escupitajos, burlas, heridas de espinas y heridas de abandonos y negaciones. Nadie te apoya, nadie te tiende una mano...

Te vemos padecer, hoy, en situaciones tan parecidas... ¡de ese medio mundo!, de esa paciente humanidad de millones de criaturas cruelmente maltratadas, tantas veces, diariamente, y condenadas a sufrir para que unos pocos disfruten de todo lo que se les antoje...,  porque otros preferimos “no meternos en líos” y, cobardemente, les dejamos...


Te vemos padecer cargando con la cruz, que te hace caer una y otra vez: ¡es demasiada carga para un ser  humano tan maltratado,  tan llevado al extremo de la vida! ¡No es posible, no puede darse más crueldad!.

Y te vemos padecer, como si nada. No intervenimos, huimos... casi todos. Es tu hora de ascenso hasta el Calvario.

Te vemos padecer, hoy, también hoy cargas con la cruz; esa cruz que se convierte... en un recuerdo que puede ser “muy peligroso”,  pues nos llama a la solidaridad con los oprimidos.


¿Quién va a echar, ahora, una mano? ¡Ya no puedes cargar con tanto peso!

Te vemos padecer: ahora Tú estás desnudo, junto a la cruz desnuda. Y eres clavado en la cruz y así la llenas de sentido: Eres el Cristo que das la vida, que te desvives de Amor ¡por todo el mundo!.

Te vemos padecer, hoy, Señor y nos quedamos... callados, como esperando que Tú hagas, que sigas redimiendo... a la esta Humanidad;  pues no llegamos a meter en nuestras vidas el Mensaje de tu vida, del todo Amor que llega a poner ¡Vida en la muerte!


                                      Amén.  


                                           (José-María Fedriani)